Sanación con el sonido Gong

La terapia de sonido con Gong tiene su origen en la India hace unos 2,500 años. Es una técnica de meditación profunda que utiliza el sonido del Gong como herramienta para armonizar y revitalizar el equilibrio natural de la mente. Esto ocurre a través del efecto de la vibración sobre las células del cuerpo, al envolverlo en su sonido armónico genera una renovación total de las células. El Gong es uno de los instrumentos más poderosos y más antiguos de transformación y terapéuticos del hombre. El sonido del Gong recalibra el cuerpo físico, mental y espiritual. La meditación con Gong es una puerta psico-acústica a estados elevados de conciencia.

La terapia de sonido con Gong actúa sobre la capacidad humana para desarrollar estados de relajación profunda, estimula el sistema glandular y regenera el sistema nervioso e inmune, regenera la materia gris del cerebro, equilibra los ritmos biológicos y mejora la circulación de la sangre.

El Gong puede disminuir y reorganizar las relaciones de separación de los 10 cuerpos. Los 10 cuerpos, desde el punto de vista yóguico, son tus vehículos para sentir y funcionar en los reinos sutiles. Cuando el cuerpo pránico es fuerte y el cuerpo físico está relajado, puedes viajar a través del cuerpo mental hacia el reino neutral llamado Sach Khand, el reino de la verdad interior. Este no es un lugar físico. Es una dimensión, una frecuencia. Alrededor de esta frecuencia las almas liberadas se asocian, es una dimensión de sanación, intuición y servicio. La experiencia mientras los cuerpos se ajustan a la frecuencia de la energía puede variar de una persona a otra. Pero la experiencia frecuentemente incluye un sentido de viaje y proyección.

Así a través de la liberación de pensamientos y sentimientos que bloquean la claridad mental, se genera un estado de armonía integral y un profundo estado de sanación desde el corazón.

A nivel físico, el gong libera tensión y bloqueos en el cuerpo, estimula un mayor funcionamiento del sistema glandular y nervioso, aumenta el prana, nuestra fuerza vital y además mejora la circulación.

Los tonos vivientes del Gong tienen la habilidad de organizarse en un orden natural, produciendo biocampos por medio de sus sonidos armónicos, los cuales no todos son perceptibles de manera audible. Cuando te relajas y escuchas la corriente del sonido y su vibración, recibes un masaje sónico a un nivel celular. La noción de que nuestra salud puede afinarse mediante el sonido hace énfasis en la naturaleza “frecuencial” de los cuerpos, es decir, en esa cualidad receptiva a las vibraciones emitidas por fuerzas externas, en este caso las ondas sonoras. Y si agregamos que los líquidos son evidentemente propensos a reaccionar ante una onda y que aproximadamente 60% del cuerpo humano está constituido por agua, entonces el fenómeno se intensifica.

La vibración del Gong proyecta hacia todos los chakras y puede ser utilizado como un poderoso instrumento para activarlos y equilibrarlos. Los chakras usualmente actúan en concierto, funcionando en pares y tríos, no solo uno y en singular. El Gong ayuda a los chakras a interrelacionarse y coordinarse. Son liberados de patrones emocionales que reducen su fluidez y receptividad.

A través del sonido del Gong, somos capaces de perder el sentido de identificación con nuestro cuerpo físico. Durante un baño de gong ya no estamos limitados a un mundo material tridimensional. Cuando manejamos este vehículo cósmico de ondas de sonido en movimiento llegamos a los éteres sutiles de nuestro cuerpo de sueño. Allí obtenemos la habilidad de mantener nuestra consciencia sin-objeto y nos volvemos súper conscientes. El rejuvenecimiento y la reparación de células ocurren más eficientemente cuando estamos en nuestro cuerpo de sueño porque hay menos interferencia entre nuestra ego y nuestra forma más evolucionada, la Inteligencia Innata del subconsciente. Se abre así un espacio donde conectas con tu esencia gracias a ese estado de conciencia, ampliado por el sonido del Gong.

Después de una inmersión total en el Gong, el ego vuelve a la consciencia material, pero ahora es más capaz de alcanzar un estado de neutralidad, un estado de total armonía mente-cuerpo. El aura, los sistemas nervioso e inmune se fortalecen y la intuición, la voz interior de nuestra conciencia suprema, puede ser escuchada más fácilmente.

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El Gong y el Estrés como enfermedad

El anhelo de vivir en armonía nos impulsa a crear una nueva visión de la realidad. Las presiones externas producen estrés, algunas son más controlables que otras. Sin embargo la mayor parte del desgaste físico y emocional proviene de resistencias basadas en la interpretación que hacemos de la realidad. Esta interpretación de la realidad depende de nuestras creencias, miedos e inseguridades y a su vez éstas dependen de las programaciones que se han cristalizado en nuestra mente por la experiencia personal y los mensajes culturales que recibimos desde niños. Y estas interpretaciones y actitudes son las que nos hacen actuar con otras personas de cierta manera y esto va creando la realidad exterior, positiva o negativa, dependiendo de nuestra proyección, comunicación y acción.

En la vida moderna es fundamental ahorrar energía para aplicarla a la resolución de problemas y tener la vitalidad necesaria para actuar. De ahí la importancia de manejar correctamente el estrés y ahorrarse el desgaste emocional al interpretar la realidad de una manera inapropiada. El estrés continuo produce enfermedades físicas y mentales, robándonos la vitalidad.

Para vivir en armonía debemos disolver las cristalizaciones del pasado a través de técnicas de meditación y hábitos de vida positivos, debemos darnos cuenta que dentro de nosotros no nos estamos permitiendo fluir con el milagro de la vida para así ya no seguir enfermándonos.

Guru Dev Singh

Beneficios de la Terapia con Gong

  • Relaja y alivia el estrés
  • Equilibra los ritmos biológicos
  • Estimula la circulación
  • Equilibra emociones y mente
  • Rejuvenece y revitaliza el cuerpo físico
  • Estimula el sistema glandular
  • Regenera los sistemas inmune y nervioso
  • Cura heridas emocionales y reduce la carga del pensamiento
  • Ayuda a desarrollar el aprecio y el amor por el propio cuerpo
  • Resuelve el conflicto interno llevándonos a la paz y armonía
  • Conecta con la verdadera esencia del ser

Muchas personas experimentan sensaciones como la levitación durante los baños de gong, la desmaterialización de la conciencia, desaparición del paso del tiempo y del miedo a la muerte, sensación de hormigueo en todo el cuerpo, movimientos involuntarios (los cuales suceden cuando hay un desbloqueo de energía).

La desmaterialización de la conciencia es una experiencia donde la reproducción celular es total. El participante desaparece dentro del campo de sonido. El cuerpo mental, emocional y físico se vuelven superconductores y regeneradores de prana, energía vital,  y el estrés generado por el ego deja de existir como enfermedad. La energía cósmica es llevada por las ondas de sonido del Gong a través del aire hacia la piel, órganos, cerebro y cada molécula.

Por medio del sonido del Gong se llega a un estado meditativo de una forma natural, es una relajación profunda. Ésta sanación por medio de la vibración es una técnica yogui que nos ayuda a resolver fácilmente desequilibrios físicos y emocionales como la depresión, el cansancio, tendencias adictivas y problemas relacionados con la ansiedad y el estrés. Ayuda al cuerpo a despertar y acelerar la capacidad de autosanación por medio de la resonancia; además complementa de modo inteligente la medicina convencional.

La ciencia de la Terapia de sonido

Es importante conocer la ciencia que respalda la técnica de la sanación con el sonido para comprender por qué ésta técnica no es solo un fenómeno del “new age”.

Toda la materia tiene diferentes frecuencias de sonido. Las cosas que son densas o sólidas tienen una frecuencia menor que las que son líquidas o blandas. Por lo tanto, tus huesos y dientes tienen una frecuencia más baja o más lenta que tus tejidos y órganos. Nuestras emociones y pensamientos, por otro lado, vibran a una frecuencia aún mayor que nuestro cuerpo físico.

Desde una perspectiva científica, nuestra mente (para ser más específicos, nuestros pensamientos y emociones) y nuestro cuerpo no solo están conectados. Algunos expertos dicen que los dos se comunican entre sí más allá de nuestra conciencia. Candace Pert, una neurocientífica, demostró esto con su descubrimiento de neuropéptidos y endorfinas, demostrando que nuestros pensamientos influyen en nuestro sistema inmunológico.

Ahora, hablemos sobre el sonido y cómo nos afecta. Eso implica hablar de psicoacústica: el estudio de la percepción del sonido.

Típicamente, cuando pensamos en la música, pensamos en su efecto psicológico sobre nuestro pensamiento y nuestras emociones. Sin embargo, el sonido también afecta nuestro sistema nervioso, así como diferentes niveles de la conciencia. Hay un nivel mundano, donde escuchamos sonidos a nuestro alrededor sin mucha consideración. Escuchamos el sonido para reunir información, o tenemos una respuesta emocional provocada por un recuerdo o pensamiento que evoca el sonido. También podemos permitir que todo nuestro cuerpo responda al sonido interpretando lo que escuchamos con el movimiento. Aparte de eso, hay otra forma de rendirse al sonido, permitiendo que el sonido nos transporte sin que nuestra actividad mental interfiera.

El sonido de un Gong altera los estados de consciencia y el sistema nervioso debido principalmente al arrastre de ondas cerebrales. El arrastre de ondas cerebrales o sincronización cambia nuestro estado de oscilación neuronal al cambiar el ritmo y la frecuencia de los patrones de onda cerebrales. Es por eso que durante una sesión de meditación con Gong, un estado normal de vigilia (Beta) cambia a relajado (Alfa) o a un estado meditativo (Theta). Algunas personas experimentan un tipo de sueño lúcido, donde permanecen conscientes de sí mismas, no en el sentido físico, sino más bien de una conciencia general. Otras personas caen en un sueño profundo (Delta) donde no hay conciencia del cuerpo físico ni imágenes mentales. La curación y reprogramación es óptima en el estado Theta y Delta, donde es casi imposible estar estresado o agitado.

Brainwave frequencies

Las ondas cerebrales son patrones de actividad eléctrica causados ​​por las neuronas del cerebro que se comunican entre sí. Las ondas cerebrales se pueden detectar utilizando equipos médicos sensibles. Proporcionan una indicación del estado mental de un individuo.

Las ondas cerebrales se dividen en cuatro categorías principales: las ondas Delta, cuando se produce el sueño profundo; las ondas Theta, asociadas con un estado de somnolencia y conciencia reducida; Las ondas Alfa, cuando estamos en un estado de relajación física y mental; y las ondas Beta, emitidas cuando estamos conscientemente alertas, o cuando nos sentimos agitados o tensos.

Las frecuencias de ondas cerebrales están en el rango de 0.1 a 4 (Delta), 4 a 8 (Theta), 9 a 13 (Alpha) y 14 a 30 (Beta) ciclos por segundo (Hz).

El arrastre de ondas cerebrales (o sincronización), tiene como objetivo hacer que nuestras frecuencias de ondas cerebrales caigan en el ritmo de oscilación con un estímulo periódico que tenga una frecuencia correspondiente al estado cerebral deseado. Esto se puede utilizar, por ejemplo, para inducir el sueño. En la sonoterapia inducimos ese estado de consciencia con las diferentes frecuencias que expide el Gong.

Conceptos básicos dentro una terapia de sonido

Cada uno de nosotros tiene su propia raíz o frecuencia del alma. Cuando estamos en contacto con esa frecuencia nos centramos, nos sentimos enraizados a la tierra y perfectamente presentes. Sin embargo, con todos los ruidos que nos rodean (incluido el ruido electromagnético inaudible) fácilmente nos distraen de nuestra propia frecuencia.

El uso de la medicina vibracional es capaz de ayudarnos a recuperar nuestra frecuencia. No sólo tenemos una frecuencia “esencial”, ya que cada órgano, tejido, músculo, las vértebras, los chakras y el campo etérico tiene una frecuencia de resonancia también. Cuanto más tomas conciencia de esta sinfonía dentro de ti, más fácil te puede resultar mantener un flujo saludable musical dentro de tu sistema en su conjunto.

La ciencia moderna ha demostrado que toda la materia consiste de vibraciones energéticas, y que todas las formas de onda producen sonido aunque no podamos escucharlas. Las técnicas de sanación con sonido pueden ser consideradas extrañas o intrigantes por los escépticos que no están seguros de sus cualidades y potencial de curación. Sin embargo, estas prácticas y herramientas se han utilizado durante miles de años para sanar problemas emocionales y físicos.

Somos más de lo que vemos a simple vista; más que solo un cuerpo físico. Todos nuestros músculos, tejidos, huesos y células están formados por moléculas diminutas, formas de onda y frecuencias vibratorias.

El educador y músico Johannes Heimrath realizó muchos talleres y sesiones de curación con el gong en la década de 1980. Descubrió que el sonido del gong era muy útil en relación con el alivio del dolor de cuello y los dolores de cabeza, las dificultades menstruales y los calambres en el pecho y el sistema respiratorio superior.

El sonido es un gran aliado en el tratamiento de enfermedades, técnicas con diapasones, cuencos tibetanos, sonidos binaurales, son reconocidos por la ciencia como alternativa para un gran número de enfermedades, también está comprobado el efecto positivo que tiene la música sobre los niños, ancianos y personas con problemas mentales.

Un experimento realizado por dos científicos franceses, Fabien Maman y Helene Grimal, consistía en montar una cámara sobre un microscopio, para observar el efecto de la voz humana en la estructura  de las células. Para este experimento usaron tanto células saludables, como células cancerosas, las cuales fueron observadas mientras se tocaban distintos instrumentos y se entonaban escalas musicales en forma ascendente.

La estructura se desorganizó extremadamente rápido. La voz humana tiene algo en su vibración que la hace más potente que cualquier instrumento musical: consciencia. Pareció que las células cancerosas no podían apoyar una acumulación progresiva de frecuencias vibratorias. Tan pronto como yo introduje una tercera frecuencia en la secuencia, las células comenzaron a desestabilizarse.

–Afirmó Maman.

Terapia de Sonido: Tratamiento basado en el descubrimiento de que las células sanguíneas humanas responden a ciertas frecuencias sonoras cambiando de forma y color; y la hipótesis de que los glóbulos rojos y las células enfermas pueden ser sanadas o armonizadas por medio del sonido. Esta terapia fue investigada y desarrollada por el músico y acupuntor francés Fabien Maman.

— Webster’s New Encyclopedic Dictionary 1993

Extracto de una entrevista con Fabien Maman, publicada en La Vanguardia 9 Junio 2005.

Existen numerosas premisas que apuntan a las cualidades medicinales de la música y el sonido. Hay desde estudios neurocientíficos que señalan beneficios que la música aporta a nuestro cerebro y cuerpo(por ejemplo se ha  probado el efecto de reducir el estrés y fortalecer el sistema inmunológico) hasta postulados antiguos (por ejemplo, la filosofía pitagórica) o corrientes neolíticas que apelan a terapias de sanación sonora.

Desde hace milenios, ciertas tradiciones alrededor del mundo han empleado recursos sonoros con fines rituales y terapéuticos. Aquí tenemos, por ejemplo, el uso de terapias sonoras en escuelas místicas de Oriente, el cantar de los mara’ akames entre el grupo wixaritari en Wirikuta, México y el pronunciamiento de “sílabas semilla” entre los tibetanos.

Hace unos 2,500 años, Platón advertía que “La música es una ley moral. Dota de alma al universo, de alas a la mente, permite a la imaginación volar, da encanto y alegría a todas las cosas, a la vida misma”. Pero entre las bondades que adjudica acertadamente a este arte, uno de los grandes iniciados de la antigua Grecia olvidó mencionar que también, como dice el viejo adagio, la música es medicina.

Además Pitágoras, profundizó en las reacciones específicas que ciertos acordes y armónicos producían en el organismo humano. Esto le llevó a establecer secuencias sonoras que facilitaban ciertos patrones conductuales y que, utilizados con conocimiento, demostraban propiedades medicinales. Se dice que en su academia establecida en Crotona, compuso piezas para sanar determinados malestares físicos o espirituales, precisiones musicales configuradas explícitamente para inducir el sueño, contrarrestar el enojo, o combatir los miedos.

La hipótesis de que el sonido puede armonizar el cuerpo y así combatir malestares específicos o aportar beneficios puntuales ha dado pie para que en la actualidad abunden terapias diseñadas alrededor de este precepto. Incluso se han señalado ciertas frecuencias sonoras que influyen directamente en distintos aspectos de nuestra psique y nuestro cuerpo.

Lista de frecuencias y sus efectos sanadores:

285Hz – Incita la sanación de células y tejidos, lo cual permite rejuvenecer el cuerpo.

337Hz – Estabiliza la circulación sanguínea.

396Hz – Ayuda a combatir pensamientos o sensaciones de baja frecuencia, como el miedo o la culpa.

528Hz – Supuestamente, propicia la regeneración del ADN.

625Hz – Ayuda al funcionamiento del hígado.

639Hz – Equilibra la capacidad de relacionarte con otros y fortalece el autoestima.

741Hz – Limpia las células.

764Hz – Normaliza el sistema nervioso.

852Hz – Favorece la intuición.

963Hz – Activa la glándula pineal.

Entre el acervo de estudios que determinaron diversas bondades neuro-musicales, Mona Lisa Chanda y Daniel Levitin, bajo el título The Neurochemistry of Music reportan, por ejemplo, quince estudios que prueban que la música relajante reduce la presencia de cortisol (la hormona que produce el estrés) en las personas. También citan otra investigación que confirmó que participar en sesiones colectivas de percusiones revierte ciertos efectos del envejecimiento. Pero tal vez el más preciado ‘re-descubrimiento’, es un estudio donde se prueba que aquellos pacientes que escucharon música placentera previo a recibir una cirugía mostraron menores niveles de ansiedad incluso frente a aquellos pacientes a quienes se dosificó Valium en circunstancias similares.

Los autores Chanda y Levitin lograron identificar cuatro áreas médicas en las que la música y el sonido puede servir concretamente:

1. Recompensa, motivación y placer: por ejemplo, ayudar a tratar desórdenes alimenticios.

2. Estrés: reducir ansiedad.

3. Inmunidad: fortalecer nuestro sistema inmunológico

4. Afiliación social: facilitar la construcción de lazos afectivos y la cooperación.

Dichas áreas están conectadas con sus respectivos sistemas primarios neuroquímicos: dopamina y opiáceos, cortisol, serotonina y oxitocina.

Importancia de la Relajación

La capacidad para relajarse es esencial para el bienestar físico y mental. La relajación es difícil para la mayoría de las personas, en especial las personas que recurren a la televisión o al alcohol para relajarse. La relajación es importante para el ritmo del ejercicio y cambio de ejercicio en cualquier yoga o terapia de sonido. El estado neurológico del participante se eleva después de finalizar un baño de gong. Es la fisiología del despertar y de la conciencia. Durante este estado, la relajación desempeña varias funciones:

  • Distribución del prana, estimulado por los ejercicios de respiración
  • Liberación de patrones rígidos en los músculos y en el flujo sanguíneo
  • Rejuvenecimiento, especialmente del sistema nervioso parasimpático
  • Centrar las energías emocionales
  • Memorizar la sensación de la relajación
  • Aprender a dejar el estrés y cómo dejar ir

La relajación es difícil para la mayoría de las personas debido a un nivel subliminal de agitación o conflicto emocional. Existe un diálogo interno emocional que genera patrones de ansiedad, emociones de enojo y autoderrota. Esto drena la energía de reserva del sistema nervioso y crea defensas y una armadura contra la incomodidad.

La relajación nos libera de dichos patrones y nos abre a una nueva organización interna de nuestros recursos. Al penetrar el centro del patrón de conmoción y relajarnos en nuestro ser central, la vida se vuelve más fresca, revitalizada.

Personalmente, mi método de sanación con sonido se enfoca en ayudar a las personas a rendir todo su ser al sonido del Gong. En lugar de tratar de cambiar o arreglar a las personas, yo creo un ambiente donde se fomenta la confianza, donde se disuelven intenciones y creencias, y así permitir que el sonido del Gong forme la totalidad de la experiencia.

 

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