Aprende a meditar

El ego es la función de la mente encargada de  comprender y controlar la realidad  y así protegernos del peligro.  Separa los objetos unos de otros;  otorga a cada uno un concepto, una imagen y una localización. Nos separa  a nosotros  mismos como algo concreto y diferente del resto, de modo que el yo ocupa el centro de mi universo y las cosas están fuera.  A este modo de concebir el universo a través de conceptos, imágenes y distancia se le llama en yoga “discriminación”. El funcionamiento del ego es simbólico; no controla la realidad sino las ideas que tiene de la realidad.  Este sistema es efectivo pero muy limitado;   tarde o temprano, la realidad sorprende al ego y éste tendrá que reelaborar sus interpretaciones.

La naturaleza del ego es emocional.  Funciona en un eje que va del peligro a la seguridad.  Las emociones se inscriben en ese eje, y van de la huida (el miedo), al ataque (la ira),   la inhibición (la tristeza), el rechazo (el asco) o la aceptación (el contentamiento).  Éste es nuestro ser animal e instintivo.

El error más común y grande del ego  es confundir la idea con la realidad misma;  esto es,  creer que las cosas son  como las pensamos.  Esto  nos distrae y separa; nos hace fantasiosos y carentes de intensidad.

Cuando la mente va más allá del ego,  deja de identificarse con los conceptos y de reaccionar emocionalmente. Entonces , aparece una experiencia silenciosa e integradora, que parece contenerlo todo. A este estado se llama Shunya. En palabras de Yogi Bhajan, en estado Shunya tú eres tú, tú eres todo y tú no eres nada, a la vez. Es una experiencia verdaderamente amorosa y neutral. El yo separado no tiene sentido. Todo es experiencia.

Meditar, en sentido estricto,  es ir más allá de la proposición del pensamiento y de la reacción emocional del ego;  más allá de la forma y la distancia, más allá de la diferenciación.  Entonces la mente se vuelve silenciosa, creativa  y gozosa.

Ciertamente,  siempre habrán  patrones  de conducta y descripciones de la realidad,  pues  son éstas las herramientas que disponemos para sobrevivir y sentirnos seguros. Pero con la meditación,  este sistema se vuelve  flexible. La mente aprende a desapegarse aunque sea momentáneamente de sus interpretaciones y ello permite ir soltando   tendencias  dolorosas y destructivas  para transformarlas en otras más funcionales e integradas.

Hay  dos modos  de meditar.   El primero,  llamado Laya Yoga, usado por   la mayoría de religiones y escuelas,   consiste en regular la respiración, cantar mantras,  sostener ciertas posiciones corporales o mantener mudras con las manos.  Todo esto crea un ritmo que, si se sostiene el tiempo suficiente,  transforma  la mente.

El segundo método, llamado Pratyahar, consiste en silenciar directamente la mente,  contemplando el presente sin reaccionar.  Cuando sucede, parece de lo más simple y natural. Pero lo cierto es que requiere paciencia, inteligencia, estrategia, fortaleza mental, abertura y constancia.

Para aprender a meditar lo ideal es practicar tanto Laya como Pratyahar.   Ambas vías son complementarias y se retroalimentan.

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“La meditación es un proceso. Ya que nuestra mente genera  una corriente continúa de gran cantidad de pensamientos.  Pensamientos que te gustan y que te disgustan. Si permites que esos pensamientos pasen, eso es meditación.  Es una técnica y  procedimiento de limpieza de la mente, o de ser capaz de  vaciarla de la corriente de  gran cantidad de continuos pensamientos, eso es  meditación.”

Yogi Bhajan

Meditación guiada en Línea:

Nivel medio
Nivel Principiante

La mente y la meditación

Debes de desarrollar la mente a través de la meditación, para que te dé lo positivo de lo negativo, y lo negativo de lo positivo, para que con tu propia gracia y conciencia puedas encontrar lo neutral.           

Yogi Bhajan

La mente es una de las facetas de la vida humana, nos da perspectiva, es una de nuestras grandes herramientas, por eso es buena idea empezar a conocerla. Desde el punto de vista yóguico tenemos tres mentes funcionales: la mente positiva (o expansiva), la mente negativa (o protectora) y la mente neutral (o meditativa). La mente positiva es constructiva, arriesgada, creativa, es capaz de ver las posibilidades y busca realización. La mente negativa es reactiva y protectora. Y la mente neutral es la evaluadora, refleja la intención de tu espíritu.

Estas tres mentes son eficaces cuando interactúan entre sí y no cuando sólo una domina. El circuito de la mente debería entonces recorrer la mente positiva para crear o “ver” la oportunidad, luego la mente negativa para contemplar los riesgos, y finalmente la mente neutral como el punto de encuentro de las dos anteriores para expresar tu ser auténtico. La mente neutral es ese espacio donde participas sin dejarte seducir por la tentación de manipular la experiencia.

Cuando la mente sirve a nuestro propósito (alma, espíritu), alcanzamos la felicidad, el éxito y la prosperidad. Si somos capaces de reconocer y usar conscientemente estas tres mentes, funcionamos… y la vida se vuelve mucho más sencilla incluso en tiempos de dificultad.

Mente Negativa

“Anhelo por pertenecer”

¿Puedo determinar si hay peligro en una situación? La mente negativa te ayuda a darle forma a la creatividad de tu alma con los dones de contención, forma y discernimiento. Te infunde un anhelo por pertenecer, el cual en su expresión más alta, te conduce a conectarte de manera muy profunda con tu propio ser. Te da la paciencia para ser obediente con tu guía interior.

Si tu mente negativa no está desarrollada, tu anhelo por pertenecer puede causar que entres en relaciones inapropiadas y autodestructivas, pues te dejas influenciar por otros; no estás lo suficientemente contenido en tu propio centro.

-Clave para equilibrar: Valora tu disciplina. Desarrolla relaciones conscientes.

Mente Positiva

“Demoníaco o Divino”

¿Estoy abierto a todas las posibilidades que la vida tiene por ofrecer? La mente positiva ve la esencia de todas las situaciones y seres. Es expansiva y permite que entren recursos. Te da una fuerte voluntad y te permite utilizar tu poder fácil y humildemente. Te hace optimista y juguetón de manera natural. Hace a tu comunicación fuerte y directa.

Si la mente positiva está débil, es como si le inyectaras veneno diariamente. Te puedes abrumar por la entrada de pensamientos de la mente negativa, la cual puede ser deprimente y paralizante. Puede que estés enojado e intolerante, o dudoso de utilizar tu propio poder, tu propio calor, porque tienes miedo de la responsabilidad que conlleva o temeroso de que puedas abusar de él.

-Clave para equilibrar: Fortalece el punto del ombligo. Incrementa tu autoestima. Utiliza afirmaciones positivas.

Mente Neutral

“Servicio, compasión, integración”

La mente neutral o meditativa es la mentalidad “ganar-ganar” perfecta. Desde aquí observamos todo el juego de la vida con compasión. La mente neutral evalúa las entradas de información de tus mentes negativa y positiva (así como del resto de tus cuerpos energéticos), y te da una guía dentro de nueve segundos. Es un punto de ventaja muy intuitivo y te permite acceder a tu alma.

Si la mente neutral está débil, puede que se te dificulte tomar decisiones. Tendrás el hábito de sentirte victimizado por la vida porque no sabes cómo integrar tus experiencias y encontrarles un significado. Te costará trabajo ver más allá de las polaridades de la vida en la Tierra y sintonizarte al gran esquema cósmico de las cosas.

-Clave para equilibrar: Medita.

La meditación es el proceso de controlar y trascender las ondas de la mente, y así permitir el flujo de radiancia desde el alma. La meditación utiliza el sistema autosensorial inherente, la mente y el cuerpo. A través del uso de patrones refinados, la meditación crea una comunicación entre tú y tu mente, y entre tu mente y tu cuerpo.

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La meditación es una práctica y un proceso. En cualquier momento pacifico,  te sorprenderás al ver que en unos minutos, un montón de pensamientos empezarán a ir hacia ti – aquellos pensamientos que no quieres tocar, los pensamientos feos. Si los dejas pasar, eso es meditación. Todos esos pensamientos que pueden pasar en ese momento de tu vida jamás podrán entrar a tu subconsciente, y no te molestarán de nuevo. Este procedimiento de purificar la mente, de no descargar demasiados pensamientos a tu mente subconsciente, se llama meditación.

Toma cerca de 3 minutos de meditación para recibir ese tipo de pensamientos. Pero si no te mueves físicamente, la mente se aquieta. Esa es la base de la mente meditativa. Es un ejercicio puramente físico. No necesita ningún mantra o alguna técnica o algún maestro, excepto que el lugar en el que te sientes sea un lugar cómodo y acogedor, tu estructura corporal debe estar recta. Una vez que tu mente se aquieta, te sentirás acogido y ese sentimiento lo vas a querer hacer una y otra vez. Pero al principio no lo podrás hacer por mucho tiempo. Gradualmente mientras desarrollas ese acogimiento, este proceso golpeador de pensamientos se volverá más y más corto.

Tienes que concentrarte. Es la mente la que se concentra por ti. La mente se te dio como una herramienta. Se te dio para servirte. Desarrollamos todas las facilidades tecnológicas del mundo, pero la computadora más grande que tienes es tu mente.

Hoy en día todos buscan aprender meditación, pero el problema es que hay muchos grupos y mucha tecnología y todo está ya muy bien marcado. “Esta es mi técnica, esta es tu técnica”. Pero hablemos acerca de la ciencia del yoga. La ciencia dice que cuando una mente puede estar bajo control, cuando no tengas pensamientos entrantes, en ese momento la mente está contigo. No crees un pensamiento. Disfrútalo. Primer paso del nivel intuitivo. Primero la mente debe estar vacía, y lo debes disfrutar. Puedes mantenerte ahí en esa mente acogedora, pero no estarás en una posición para mantenerte ahí por un largo tiempo. Eso se desarrolla. Cuando puedes mantenerte con tu mente quieta por 5 minutos, has establecido que tu mente compute por ti. Es el inicio. Si puedes continuar por 11 minutos, entonces puedes usar tu mente para computar órdenes. Si puedes tener tu mente contigo por 15 minutos podrás computar cada consecuencia de tu vida a través de cualquier secuencia con tu mente.

Esta mente humana está más allá del tiempo y del espacio. Es parte de la mente universal. ¿Qué fue lo que pasó? Se volvió tu maestro, tú te volviste su sirviente. La mente se vuelve un monstruo cuando se vuelve tu maestro. La mente es un ángel cuando se vuelve tu sirviente.

La meditación no es poner la mente en blanco. La meditación es observar e ir desechando y vaciando con amor todo aquello que se va presentando ante ti. Llamando tu atención. Tu mente debe entender que meditar es tu Instante Sagrado y a partir de ahora tú vas a decidir qué quieres que esté presente. Por lo tanto, pensamiento que entre, pensamiento que apartas conscientemente. 

Yogi Bhajan

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